Esta primavera, nos levantamos con una «oleada de esperanza».
La palabra «oleada» (surge) fue en su día una amenaza para nuestras comunidades. Ahora la estamos recuperando.
Tu donación de hoy —junto con una donación inicial de M.A. Mortenson Companies— permitirá que los niños reciban atención adaptada al trauma, apoyará a los cuidadores para que no tengan que cargar solos con esta responsabilidad y nos ayudará a actuar sin tener que esperar a recibir financiación pública.
El Washburn Center for Children está siendo testigo y respondiendo a un fuerte aumento de la demanda derivada de una crisis de salud mental infantil que amenaza a la generación futura.
A medida que salimos de traumas repetidos, como la pandemia y la violencia comunitaria, la alteración de la vida, las relaciones y la estabilidad de los niños hace que los casos sean más complejos que nunca, y no se vislumbra un final para este aumento de la demanda.
Los niños están recibiendo más diagnósticos solapados y necesitan planes de tratamiento prolongados.
Pero hay esperanza.
Los donantes nos acompañan en el Washburn Center mientras nos esforzamos por hacer más juntos. Su generosidad marca la diferencia para los jóvenes necesitados mientras aprenden, se desarrollan y crecen.
Washburn Center for Children recibió una puntuación financiera perfecta de Charity Navigator por el uso de los fondos y la composición de los miembros del consejo.